…continuación (final de las segundas vanguardias)

Prometí sin dedos cruzados ni con una Mauser C96 enredándome un mechón de pelo continuar la brecha que abrió la compañía de Hitler llamada el tercer Reicht, creando contornos mentales de siluetas que desvanecen en el vacío de las espirales atiempo, laberintos del dolor y las perversiones más escondidas, ofrecer mi visión apoyada en los libros de historia, ese cuento explicado por Greenberg que como los comandantes argentinos ignoraron a los hijos que en la tómbola de la ruleta rusa derramaron su sangre se para acabar en manos del enemigo, el que escribía los libros sin su sangre derramada por ellos sino habitadas por pausas, que muy contrarias a Cage, hacían temblar a todos, sin embargo, Pierre Restany tuvo unos versos en este cuento y otros muchos más, así disfrutad de mi paseo por las segundas vanguardias un relato personal y breve presentado para Historia del Arte.

Segundas vanguardias

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