La verdadera historia de Pollock

Con el síndrome premenstrual acechando en cada esquina, me creo un Batman con sentido arácnido y por el sencillo hecho de ser hombre me libero de la carga de la revolución hormonal, tras ella el estruendo sonido de desigualdad convertido en un chirrido constante a lo largo de la historia también desaparece. Y la lucha, el miedo y los hijos se desencadenan en un sinfín de tropiezos vulnerables que aprovechan el cuerpo a conveniencia y rehuyen de él cuando molesta. El amasijo de músculos y huesos se vuelven bandera, liturgia y enemigo en propuestas que varían en relación a la función mientras tanto el hombre ajeno y partícipe a tal estruendo se sienta en un banco de cemento a observar la escena en la que aparecerá un Pollock a caballo, con un Marlboro entre los labios, el desierto rudo y árido refleja en el ademán de separar la nicotina de ese beso que se eterniza el músculo que lo separa de la vieja europa, una sensible llorera de hombres huérfanos y frágiles, incapaces de enfrentarse a la nueva historia. Pollock con su ceñido jean escupe su masticado orgullo creando con sus despojos la imagen de la nueva América mientras asciende en lo álgido de la escalera de un edificio de Mies que ensombrece París. El cabaret y Picasso se funden a negro en la sala de estar de la reconstrucción, así ensamblando las ruinas con el dolor y construyendo en el olvido la historia de los afeminados europeos.

Con un crash que adoptará Lichenstein algo más onomatopéyico y dosis de bravura en medianas de doble malta acabará el mito, también heredado por Andy, así reciclarán lo nuestro para hacerlo suyo algo de una manera más plástica y con dosis de testosterona imperante en el fraguar de un buen BigMac.

Cocinando píxeles

Literalmente yendo y viniendo de lo analógico a lo digital concluyo otro curso, pariendo hijos más holográmicos que carnosos y huesudos, más poéticos que prosaicos, más subjetivos que una buena noticia, así invito a diestro y siniestro, a moribundos y jeques árabes a un tentempié bienvenidos al recién salido del horno: mi hijo Martín.

Espacios abiertos para caminantes

Aludes de información arrasan al conocimiento en la lucha por extraer la fórmula de la creación perfecta, monodosis monitorizadas por hadas translúcidas del país de nunca jamás que guardan en maletas de Luis Vuiton su secreto, mientras la traqueotomía de la vida diaria nos fuerza en un sistema desaturado donde hologramas en fucsia y cyan autoimpuestos obligan a hacer círculos concéntricos en raíces cuadradas de problemas en comunicación.

Entonces, se esparce en la noche, como un neón en autopistas sin minutero, lágrimas de oscuridad y sombras, fugaces estímulos de la más absoluta nada que guían el rumbo del no espacio y lo amorfo, así indagando en la más absoluta inconsciencia caigo en la abundancia del saber cuando al perderme encuentro, cuando yendo hacia ningún lugar tropiezo con la urbe donde habita la fórmula que conduce al mundo paralelo en el que crece el olvido de las historias que enmudecen en este, donde los neones cuentan minutos y las autopistas son campos de tierra y agua. Así buscando círculos encuentro rombos que me guían en el hijo del caos de este BIng bang condescenciente:

Trabajo en relación a la experimentación del ESPACIO

 

Higiene hipervalorada

En la pérdida del norte sin establecer el sur como el faro alegórico de optimismo y alegría encontramos lo infinito en las zancadas que no nos llevan a ninguna parte, así afilando la hoja del azar en cicatrices de cartón pluma descubrimos intereses en piedras vagabundas, así lo ergonómicamente correcto deja de ser un banalizado vocablo de moda para convertirse en un camino de aprendizaje a explorar:

Sanex: investigando

Nuevas identidades

Enraizamos las rutinas a un sistema rancio y obsoleto en el que la educación se vuelve la peor de las amenazas, la palabra es el monstruo que oxigena la ignorancia con dosis de cultura en la que los silencios entrecortan las frases para así construir edificios emblemáticos de la ciudad, parcialidades que dibujan un sistema morse en el que la tecnología ocupa nuestra sala de estar, se vuelve una parte de cada uno, somos aquello en lo que reflejamos nuestra identidad, es nuestro reflejo una ajenizada estructura. El acceso a los bits, a las interficies, a la soledad de compartir tu vida con lo orgánico del acero unido a tu cuerpo cuando ya no somos humanos cuando las piezas de metal y acero son parte de ti, cuando yo dejo de ser un hombre para convertirme en un Cyborg.

Reflexión cyborg

Pervirtiendo palabras

Caminando en paralelo por la transgresora línea de la comercialidad nos subimos de cuclillas a todo lo que es muy “pro” sin echar una ojeada a la calle de la amargura que es la realidad, de la misma manera que añadimos al carro de la compra champú de caballo o productos impacto de la línea de caja, así en esta era propostpostmoderna que es más fácil explicar como un matrix diluido en el cual no seguimos ni a Neo ni al conejo de Alicia, sino creemos ser Neo comiendo gelocatiles sin receta en vez de pastillas rojas, siendo la voz del pueblo, siendo los poseedores de información tras una virada Ctrl T wikipedia, así perplejos mirando en CMYK en este duotono mentira-verdad en que la fusión entre ambos es lo que genera al propio mundo adoptamos todo como nuestro, como propio, útil y efectivo, así las administraciones gestiones lo propio y no lo nuestro, los institutos no hablan de ellos sino de los alumnos, del intrusismo del ser creativos, llamando nuevo a las heces del presente,como sale de un original liptub, emotivo-poético acabamos generando engendros para publicitar cualquier tipo de centro educativo, así por la gratuidad incómoda usurpadora de privacidad subimos a youtube la posibilidad de nuestro fracaso y éxito, así los cibernautas, usuarios y el mundo ciberconectado en general, tiene en boca tus textos, tus fotos, tus centros y todo se suma en una carrera por perseguir a la liebre en la que se ha convertido el conejo que nos guiaba hacia el país de las maravillas, al que tal vez deberíamos de prohibir la entrada.

Nike para la 3ª edad

PROPUESTA PARA SPOT

Nike saca al mercado unas zapatillas para la tercera edad, puesto que es un target al cual aún no han llegado y que se sale un poco de línea que tiene como marca se ha de realizar una campaña diferente a lo que se está haciendo en la actualidad. La campaña va dirigida para persona mayores de 50 años del primer mundo y países en vías de desarrollo.

Propuesta:

Para poder realizar un discurso que funcione bien en todos los países no debemos de centrarnos en actividades particulares de cada región, por ello el uso de correr, aunque bien podríamos realizar un video multiétnico, pero la diversidad no ha de ser el valor del anuncio sino la comodidad, las zapatillas de deporte no las usarán por que vayan a realizar una maratón sino porque se sentirán a gusto con ellas debido a su gran comodidad. Son personas mayores que toda su vida ha sido una carrera en el sentido más amplio de la palabra, han ido de un lado hacia otro llevando el trabajo, la familia, los viajes de negocios, y ahora cuando ya lo han conseguido todo deciden dejar el estrés a un lado y empezar a disfrutar, se proponen gozar y Nike les dice Just Do it. Por ello propongo el siguiente discurso:

Un hombre de unos 50 años pero atlético, en forma, en un primer plano se ata sus zapatillas Nike, que no son las que estamos vendiendo, pero el uso de la marca demuestra que Nike siempre ha estado y estará en todo el recorrido que haga esa persona. El hombre enciende su reproductor de música y empieza a correr por la montaña, la música empezará con ese play y será un factor que generará expectación y tensión a la historia. De izquierda a derecha correrá mientras amanece, se irán intercalando diferentes planos de detalle con planos más amplios, estos nos servirán para mostrar la ropa, que está haciendo deporte, la naturaleza, la dificultad del camino, una metáfora de su vida que se verá completada cuando llegue a la cima, ya que habrá un momento en que se parará, a la derecha de la pantalla, por decisión propia. El plano se irá cerrando hasta que se vea un primer plano de espalda y todo se ralentizará mientras él gira la cabeza hacia la izquierda, como si mirase de donde viene, pero mirará la ciudad, el mundo, su vida, y esto se verá además reforzado por inserciones de momentos de su vida hasta la fecha: de estrés con planos de agenda, de reuniones con clientes, progresivamente el romperá con el momento de su pasado, para decidir vivir el presente, rompiendo un calendario, dándole un abrazo a su mujer y parando el móvil, todo mientras se intercala con ese giro de cabeza. Él decide tener tiempo disfrutar de su familia, del descanso del placer de lo que ya tenía pero sin correr en ese camino, es decir de las zapatillas pero sin tener que agobiarse corriendo. Cuando todas las imágenes se hayan intercalado ya habrá girado el rostro mirando a cámara entonces de las montañas se sucederá un plano igual pero en casa mientras se sienta en el sofá y luego cuando esté sentado un travelling cenital guiará hasta el niño que viene corriendo hacia él, que trae valor internacionales de familia, que ya aparecen anteriormente pero ahora se remarcan.

Fast storyboard:

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Un canto amateur desafinado

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Memorias (memòries de Terrassa)

Persigo cicatrices en tierras mediterráneas, en la búsqueda por un sistema braïlle cargado de orgullo nacional y repulsión hacia el folklore, creando y destruyendo la ciudad que me gestó, calles que se adhieren a la piel, polvo regenerativo de huella y trazo, tiempo inmóvil frenética carga de carácter e idioma que convulsionan en un ser sin dueño expulsado hacia una espiral frenética de cristales quebrados, resacas de reproches y sábanas caducas, hacia la cuesta abajo del abismo de la duda en la búsqueda táctil por lo efímero de lo cierto, rehaciendo hilos de aprehensión, telas de araña mutiladas en un incesante devaneo por seguir recto en la troquelada Biblia de mi olvidada agenda.

Con mortero y hacha transformo el decorado del prostituido edén en que se ha convertido la metropolis de mi ciudad, aspiro benzeno y un desmitificado sistema de reciclaje, resoplo ante el sueño americano absorbido por cada ultramarinos, un cura ardiendo como la obra de Otto Dix en la hoguera del Führer, un maestro vende tangas en un respetable mercadillo, un alcalde compra LSD en la plaza del colegio. Congelo el tiempo, los cuerpos y un esqueleto de botero, olvido las clases de ciencias, mi calle y la especulación inmobiliaria para emigrar a un piso sobre plano, así borrar líneas con edding y paciencia, rehacer el sueño esquelético y roído de la tristeza, añorando pesadillas y grafías, interpretaciones y acentos de faquires risueños.

Realquilamos la piel, intercambiamos las huellas dactilares en un mercado de valores obsoleto, pujamos por la transgresión de ser uno mismo, moldeamos bits y celuloide velado para pintar sin huellas el presente, dejamos que hable por nosotros mientras hablamos por ella.

Desobediència de caderneres

Reixes i finestres de l'oblit

Esbarjo

Arrels

Alè vers ploma-autoretrat en pols i ombra

L'última bandera apatria

Peleters de silencis

Carícies d'un sol nounat

Pols de neu

Aliè setembre en tardana primavera

Tríptic: llengua, falç i ànima

Sonreír mientras tu sonrisa chirría: es posible

Surfeando por la intimidad de los corazones de casas, clínicas, organismos públicos y comercios que van desde ultramarinos hasta grandes cadenas hoteleras me dejo seducir en la cresta de la ola por las ráfagas que me tiran de la tabla para inmersarme en la inmensidad del océano a pocos metros de la costa, revistas y blogs de interiores, extrapolables a estéticas fotografías de planos de detalle que dejan espacio para algún intruso rincón de la casa.

Vuelvo a nado hacia la orilla, doy media vuelta y me dispongo a enfrentarme a una nueva ola que determino para no vagar durante horas como acostumbro gracias a mi keyword, ahora que parece que sea suficientemente amplio el castellano para usar sin pensar anglicismos a doquier, éste es clínica dental y encuentro la antítesis que me espero y esa sorpresa me cautiva y la elijo como mi mejor opción.

De la mano o el ordenador del estudio de Maite Prats se genera un nuevo concepto para una clínica dental, ante la esterilidad, higiene e imagen blanca de las aburridas y generadoras de pánico salas de espera aparece una nueva luz para dar un giro al horror del dentista.

En este breve recorrido fotográfico extraído de diariodesign y realizado por Medir Cucurull ya observamos la nueva idea no tradicionalista de su propuesta para este aséptico sector,   en la que me centraré exclusivamente en la sala de espera, aunque amplio y ofrezco con un solo click a quien quiera ver los planos y robar unos caramelos de la recepción.

La sala de espera es un paralelepípedo de “madera”, alguna resina o aglomerado con revestimiento de madera, que en dos caras opuestas tiene láminas de cristal.

Este primer elemento, que es la estructura aguarda a la sala y ya comunica por si misma, por el hecho de ser una pieza a parte separada matéricamente del resto la descontextualiza del puramente factor médico, la madera cubre desde el techo hasta el suelo y las dos paredes generando calidez, un tono hogareño que evita el folklore de sevillana y retrato de familia de un salón cualquiera a través de una mínima cantidad de elementos interiores y así continúa generando esa higiene que comportaría el insípido blanco del yeso, algo cálido sin llegar a parecer sucio o barroco. Las dos amplias cristaleras que son la puerta y su lado opuesto luchan por generar una libertad, para restar la angustia de la espera de la maquinaria del dentista, un lugar diáfano y transparente que permite ver el pasillo, aunque no se vea nada más que esa cortina de luces y un exterior. El vidrio rompe con la claustrofobia interior de un futuro paciente aguardando la hora, que siempre se alarga, de su cita.

Pese a ser ajena a la propia habitación la cortina realizada con listones de tablero contrachapado ilumina el habitáculo debido a su muro transparente. En los pasos del proceso de una ortodoncia esta luz genera un camino anaranjado que lleva a un “esperanzador” paso dos, el contacto con el doctor, no teñido de ese blanco tenso. Las láminas aunque tapan la luz son el elemento que las deja pasar a través de su no existencia, con lo cual este juego dinámico de formas y tonos relaja el ambiente hacia el interior. Además el reflejo en el cristal visto desde el pasillo vuelve translúcida la transparencia al formar una capa lumínica.

Continuando con los elementos lumínicos, encontramos una lámpara suspendida del techo al lado opuesto de la puerta.

La lámpara colgante Steen de Santa & Cole, es una pieza diseñada por Steen Jørgensen que basa su iluminación en el juego de platillos concéntricos distribuyendo la luz de una manera uniforme. Esta pieza, situada en el interior, genera otro foco de luz compensando el desvanecimiento que supone la luminosidad de la cortina, al repartir de manera uniforme la luz no fragmenta el espacio y pese a tener un diseño geométrico su dinamismo de círculos no se estanca en la frialdad.

El elemento restante que forma parte de este fragmento del universo es la silla Cappa, al que recurren en el resto de espacios, tanto con la misma pata: dos trapecios paralelos metálicos, como con la opción de pie con ruedas para el uso del doctor o recepcionista.

Dentro de las cuatro alternativas que nos ofrece el asiento han elegido la que tiene el pie con estructura varilla tipo patín:

catálogo de la silla Cappa

Esta silla diseñada por Josep Lluscà de Forma 5 tiene el asiento y respaldo en polipropileno reforzado con fibra de vidrio,  el cojín es de galleta tapizada y las patas son una estructura metálica de tubo de acero de 20 mm de diámetro pintadas.

Retomando la idea de esta generación de claustrofobia a que nos tienen acostumbrados los dentistas y en comparación con la silla Cuore de la misma casa se puede observar de una forma clara este espacio sustraído de la espalda como el lugar de respiración de oxigenación del ambiente, su forma redonda nos resguarda, nos da calidez, nos cubre, no es el cuero de cuore pero tiene un recubrimiento del asiento que relaja respecto el plástico del polipropileno blanco que lo recubre todo que aporta el toque de impersonalidad, de serie (pensando respecto la silla cuore que jerarquiza a aquel que se sienta en una mayor posición) no volviéndolo demasiado personal y cómodo pero haciéndolo my humano.

En conclusión un nuevo respirar diáfano y cálido a través de los materiales, la luz y los objetos con un toque sofisticado que ofrece un nuevo concepto de clínica dental.